Prólogo
A menudo me hago preguntas que van más allá del día a día:
¿Cómo fue que sucedió?
¿Cómo llegué hasta aquí?
¿En qué me he ido convirtiendo con el paso del tiempo?
¿Cuál será mi legado?
El gran desafío de mi vida como formador ha sido —y sigue siendo— animarme a exponer mis creencias, ponerlas en discusión, ser valiente al someterlas al juicio de otros, e incentivar a cada uno de mis colegas y jugadores a tomar sus propias decisiones, a descubrir su propio sistema de creencias desde una libertad absoluta.
Tal vez, sin haberlo buscado conscientemente, encontré en esta reflexión la respuesta a una de esas preguntas…
“Formar en libertad”

